Soy Patricia Chinchilla, cofundadora del Círculo de Escritores de Baleares, y, en nombre del presidente Carlos Ordinas y de la Junta Directiva, os damos la bienvenida a todos aquellos que deseéis formar parte de este proyecto cultural.
Nuestra misión es reunir a escritores de todas las disciplinas literarias —novela, poesía, relato, ensayo y cualquier otra expresión creativa— para apoyarnos mutuamente, compartir conocimientos y promover nuestros proyectos con el respaldo del Círculo.
Creemos firmemente que la unión hace la fuerza. Por ello, nuestro deseo es que el Círculo de Escritores de Baleares siga creciendo y consolidándose como un referente cultural, al mismo nivel que otras entidades literarias de la península.
Queremos crear un espacio abierto, enriquecedor y colaborativo donde compartir ideas, charlas, experiencias, proyectos y sueños, fomentando el desarrollo de la literatura y el talento de quienes la hacen posible.
Os invitamos a uniros a esta iniciativa y a construir juntos una comunidad literaria sólida, dinámica y comprometida con la creación y la cultura.
La asociación literaria en las Islas Baleares, cuyo objetivo es potenciar el talento de los autores locales, promover la literatura de la comunidad y crear sinergias en el sector cultural.
El Círculo de Escritores de Baleares se define como una entidad sin ánimo de lucro, cuyo propósito es contribuir a situar a Mallorca en la agenda cultural 2030, fomentando la creación literaria y consolidando una comunidad activa de escritores. Más allá de su estructura organizativa, el proyecto aspira a ser un punto de encuentro donde la escritura funcione como herramienta de identidad, memoria y transformación cultural.
Como afirmaba el escritor Isaac Asimov: “La escritura, para mí, es simplemente pensar a través de los dedos”. Una idea que resume el espíritu de esta iniciativa: la escritura como extensión del pensamiento, como puente entre la experiencia individual y la memoria colectiva.
En este sentido, el Círculo defiende una convicción compartida por muchos autores: sin historias que contar, la realidad se vuelve más silenciosa y menos humana. La literatura, en su esencia, no solo preserva lo vivido, sino que también ilumina lo que aún está por imaginar.